Validez
Los atentados contra la embajada de Israel, en 1992, y contra la AMIA, en 1994, son dos afrentas que sufre el pueblo argentino porque aún se desconoce quienes fueron los instigadores y los responsables de los crueles ataques. Texto referido a ellos y a la actitud de los argentinos.
“El 18 de julio de 1994 llegué al lugar donde estaba el edificio de la AMIA una hora después de la bomba. La escena del caos era total. Desde aquel momento en adelante, durante cuatro días enteros, realicé la cobertura del atentado para medios norteamericanos. De la misma manera en que el 17 de marzo de 1992 cubrí a los veinte minutos de la explosión el atentado a la embajada de Israel.
En la primera bomba, muchos de los periodistas hablamos sobre nuestro deber de intentar el esclarecimiento del ataque terrorista, pero finalmente sólo cubrimos lo que pasó.
En el atentado de la AMIA la sensación fue muy distinta. Hubo un grupo de periodistas que no sólo quiso cubrir el horror, sino que se propuso desde un primer momento descubrirlo. Llevar adelante una investigación que el gobierno se negó a hacer.
No soy argentino, pero vivo en Buenos Aires desde hace una década. La sensación de impunidad en la Argentina es terrible, pero más terrible aún es la impotencia de la gente para atacarla. En los Estados Unidos también tenemos bombas, atentados, horror. Pero rara vez sufrimos de impotencia o desconfiamos de las investigaciones o las intenciones de las autoridades.
En la embajada y en la AMIA alguien presionó su pulgar sobre un detonador y en segundos asesinó a decenas de personas. A causa de los atentados, las vidas de miles de personas quedaron destruidas. Este equipo ve hasta en sueños las caras de los sobrevivientes que llevan el horror a cuestas.
Yo he sido uno de los tantos que se quejan de la actitud de los argentinos: he dicho muchas veces que sólo quieren olvidar, esconderse, no comprometerse. Pero hubo cientos de personas que nos abrieron las puertas de sus casas destrozadas, de sus vidas arrasadas, de su dolor infinito. Esa gente es la que hizo posible este libro, al darnos su testimonio en lugar de callar”.
(Joe Goldman, noviembre de 1994. Prólogo del libro “Cortinas de Humo”, de Jorge Lanata y Joe Goldman. Una investigación independiente sobre los atentados contra la embajada de Israel y la AMIA. El libro trató de echar luz sobre los dos atentados que la comunidad judía sufrió en la Argentina en los '90. Explicó y probó, como el gobierno del presidente Menem intentó ocultar pruebas, y como la lenta justicia de Argentina ha hecho que este crimen siga sin resolverse aún hoy. Este libro fue el resultado de un grandioso trabajo de investigación).
Han transcurrido más de 16 años desde que se escribiera este testimonio lacerante, sin embargo y lamentablemente, conserva toda su validez.
Y la conservará mientras los argentinos continuemos ignorando lo que sucedió realmente en esos dos terribles atentados.
Ricardo Osvaldo Rufino
Soy periodista, tengo 51 años, tuve el honor de trabajar en el Senado de la Nación Argentina, mi país, desempeñando una tarea realmente magnífica. Creo profundamente en la libertad de expresión, creo en la posibilidad de que la web sirva para que las personas sin acceso a los altos círculos del poder puedan expresar sus puntos de vista. Tengo dos hijas que ya están superando el límite de la adolescencia, y tratan de ganarse un sitio en este mundo cada vez más competitivo. Son la razón que justifica que cada día continúe "batallando". Espero que este nuevo espacio cumpla su objetivo: aportar su granito de arena al incremento del conocimiento general y a la toma de conciencia que debe existir sobre los grandes temas de la humanidad.- Finlandia: el mejor país del mundo
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Buen artículo,
Marcos
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